
En este cuento de pan y pimiento hay un hada, que era el hada de todas las hadas, y tenía una varita mágica, las más mágica de todas las existentes en el país de las hadas. Pero un día se rompió de tanto hacer magia. Entonces el hada acudió a la reina maga del país según se gira a la izquierda. La reina maga cosió la varita con hilos de polvos mágicos y a cambio le pidió que fuese su hada madrina para siempre. Y no se pudo negar. Así es la vida en los cuentos y en la realidad. Vivieron felices y comieron lo que quisieron.
Una maga y una hada... bonita pareja. Claro que obtuvieron lo que quisieron y fueron felices!
ResponderEliminarBello
Besos
Ambas necesitaban de la magia.
ResponderEliminarGracias.
Besitos